Entrevistas

 

Programa de Nutrición en Uganda

Italia es una joven Chilena, ella estuvo en Uganda por más de 12 semanas en el pueblo de Iganga desarrollando el programa de Nutrición y VIH. Queremos agradecerle esta entrevista y compartir su experiencia con Voluntarios Internacionales.

Cuales eran tus metas o qué esperabas lograr en Iganga?

italia 07

Mis objetivos como nutricionista voluntaria en Iganga era el de llevar mis conocimientos de nutrición al personal de salud, además de dar una atención cálida y eficiente a los pacientes del Hospital y entregar confianza y apoyo a los más vulnerables del lugar. En especial a los niños. Lo que buscaba es transmitirles que si existen muchas personas de otras partes del mundo que sí se acuerda de ellos y los quiere ayudar a salir adelante. Hacerles saber que no están solos. Y al mismo tiempo vivir una experiencia única, que me iba a hacer crecer como persona y como profesional.

Fué posible lograr estas metas con el programa que ELI te ofreció?

ELI me permitió conocer cómo viven las familias del lugar, conocer sus costumbres, su manera de pensar y de ver el mundo; además me permitió entrar a un hospital, conocer al personal y poder trabajar con ellos en equipo; de esta manera pude colaborar desde adentro y entender la realidad del país, considerando que la vida allá es mucho más lenta y se necesita de paciencia para llevar cualquier proyecto a cabo.

Como puedes describir tu alojamiento? 

Las condicioes de la casa de voluntarios me sorprendieron. Fuí preparada a encontrame con una letrina, a ducharme con un balde, dormir en condiciones precarias; lejos de toda comodidad. Sin embargo, la casa contaba con WC, ducha, cama con malla mosquetera. Dormí sola, por lo que cada uno tenía mucha privacidad. En general todo superó mis expectativas. Michael y Frida fueron excelentes anfitriones, siempre preocupados de que no nos faltara nada.

Tuviste la oportunidad de conocer a otros voluntarios y trabajar con ellos?

Conocí a muchos voluntarios, de otras especialidades como de negocios, médicos, matronas, profesores, asistentes sociales, incluso músicos. Tuve el agrado de trabajar con varios de ellos en el hospital y compartir experiencias y conocimientos, además de ir de paseo por Uganda los fines de semana. Con varios de ellos hasta ahora tengo contacto.

Como describirías un día típico, desde el momento que despertabas? italia 02

Lo fascinante de África es que ningún día es igual a otro; todo es una sorpresa, la rutina no existe. Me levantaba en la mañana, tipo 7:30 am; luego iba a tomar desayuno a la casa de Michael y luego de eso me iba al hospital, en donde nunca sabía con lo que me iba a encontrar. Primero me iba al departamento de pacientes con VIH/Sida, a los cuales evaluaba antropométricamente y les daba su diagnóstico nutricional para que pasaran con el doctor. Tuve que ayudar a crear un mejor sistema de atención con números, que estaban en pésimas condiciones y muchas veces ni los pacientes entendían; para ser atendidos a tiempo tenían que ordenar los números de atención ellos mismos en la mañana.

Cuando terminaba ahí, me iba al departamento de nutrición en donde trabajé con el nutricionista del hospital, que no siempre iba ya que era el único nutricionista del pueblo. Los días que él no iba, trabajaba con las auxiliares y estudiantes.

Durante el día iba a almorzar a la casa de voluntarios que queda muy cerca del hospital.

Había otros días que con el nutricionista pasábamos el día completo atendiendo niños menores de 2 años en las aldeas.

En la tarde, antes del atardecer, nos íbamos con otros voluntarios al centro del pueblo, en donde había Wifi, y así nos conectábamos para hablar con nuestros familiares y amigos. Luego de eso nos íbamos a cenar a la casa de Michael y luego a dormir a la casa.

Cual fué tu parte favorita de esta experiencia?

El trabajo y las vivencias del hospital, el trabajar con la gente de ahi y compartir experiencias con otros voluntarios. El tener la oportunidad de ayudar a gente muy vulnerable y poder entrar a las salas de partos y conocer la naturalidad de todo fue increíble.

Qué fué lo más difícil que tuviste que enfrentar?

A pesar de lo diferente que es la vida en Uganda en comparación a lo que estoy acostumbrada en mi país, no hubo muchas complicaciones de la vida diaria. Pero si, lo más difícil fue el no contar con los recursos necesarios en el hospital para poder realizar un mejor trabajo y así obtener mejores resultados en los pacientes. Y también el no entender el idioma nativo de la gente de las villas e incluso en Iganga, ya que no todos hablaban inglés; eso hacía aún más lenta la ayuda.

Que aprendiste a lo largo de esta experiencia?italia 06

Gracias a esta experiencia aprendí que la vida es más simple de lo que creemos; que la tecnología muchas veces complica las cosas y nos aleja de lo natural. Que más que recursos materiales, en estos países se requiere con urgencia invertir en educación (Habían colegios de 200 alumnos con sólo 2 profesores!). En cuánto a la nutrición, que es mi área, conocí el gran aporte de la UNICEF y de USAID en cuanto a la entrega de suplementos alimentarios. Aprendí que gran parte de la desnutrición se debe a la ignorancia, ya que muchos niños morían a causa de la desnutrición provocada por algunas enfermedad que no eran atendidas a tiempo.

Crees que podrás usar lo aprendido en tus estudios o trabajos futuros?

Sí, esta experiencia me hizo crecer tanto en lo personal como en lo profesional, adquirí conocimientos que no se dan en la Universidad, y viví momentos que me ayudaron a ver el mundo del otro lado. Esto me formó una mirada más crítica y madura para enfrentarme al mundo laboral.

Que recomendación le darías a alguien que irá a Iganga?

Les digo que no vayan con miedo, yo lleve una maleta llena de cosas para tres meses pensando que allá no iba a encontrar nada, y hay de todo (pasta de dientes shampoo, comida y todo lo básico que se encuentra en nuestros países). La gente es muy alegre y acogedora, hay lugares como restaurantes y café que tienen conexión a WIFI que te permite comunicarte con tus amigos y familiares todos los días. En cuánto a los medicamentos, les aconsejo llevar los básicos de su casa junto con un buen repelente. No lleguen con las expectativas tan altas, sobre todo si van por poco tiempo; la vida allá es muy lenta y tranquila y se requiere de mucho tiempo y paciencia si se quiere lograr resultados.

Y el resto disfruten.

 

A dónde puedo viajar?