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Pasantías en el Extranjero después de la universidad: cuando una puerta se cierra, el mundo se abre.
Para muchos el término de la universidad y la búsqueda de un trabajo que nos haga sentir satisfechos, es un verdadero desafío que en algunas ocasiones se convierte en un proceso frustrante, que nos deja un sabor amargo sobre aquellos años de estudio y las expectativas creadas en torno el ejercicio de nuestra carrera.
En general, uno de los mayores problemas para los profesionales jóvenes a la hora de encontrar trabajo, es la falta de experiencia en el área. Las empresas dan preferencia a aquellos que han tenido al menos contacto con el trabajo práctico y saben desenvolverse en un ambiente laboral competitivo.
Experiencias como la de Grace, practicante de derecho en Irlanda durante el año 2011, son muy recomendables para afrontar situaciones reales en el lugar de trabajo y así convertirse en un candidato sobresaliente a la hora de buscar empleo.
“Desde el primer día me pusieron a trabajar. No era solamente un trabajo inútil y tedioso, sino cosas que realmente se aplicaban a los casos. Por ejemplo, el proceso de descubrimiento de los casos, sentarme y tomar notas durante los juicios, entregar citaciones oficiales a los oficiales de Garda”, explica.
Según la Universidad Autónoma de Madrid en su guía de orientación profesional, la realización de prácticas y el nivel de experiencia profesional que éstas ofrecen, resulta muy interesante para las empresas “porque para ellas son un mecanismo de inserción laboral, ya que les sirve para formar al estudiante y conocer sus cualidades”
También sucede que después de varios años en la universidad, muchos queremos “ver el mundo” y viajar para conocer otras culturas, para lo cual las escasas semanas de vacaciones que tendremos una vez inmersos en el sistema laboral, no serán nunca suficientes para saborear el real encanto de vivir en otro país.
Muchas veces las pasantías en el extranjero y la apertura a una cultura diferente, nos permiten obtener una perspectiva distinta, abrir los ojos a nuevas realidades y aplicar nuestros conocimientos de una manera diferente, entregándonos la habilidad de ser profesionales flexibles, abiertos a los cambios y a nuevas ideas.
Denada, una estudiante de medicina de Alabania viajó a Shanghai, China, para realizar una pasantía médica. Según nos cuenta, durante su estadía pudo familiarizarse con las milenarias técnicas de la medicina tradicional, que aún se utiliza en los hospitales más modernos. “Los médicos nos ayudaban para que pudiéramos visitar procedimientos quirúrgicos y explicaban cómo la medicina funciona en China. Aprendimos muchas cosas que son muy diferentes en nuestro país”, añade.
Las pasantías en el extranjero, sobre todo en países en desarrollo, nos permiten ver que lo que estudiamos tiene aplicaciones prácticas, las que pueden mejorar la calidad de vida de muchas personas, especialmente en comunidades de bajos recursos, donde la carencia de profesionales les impide salir del círculo de la pobreza.
Jenny T. participó en una pasantía de Micro Finanzas en Mayo de 2009, a través de ELI Abroad en Uganda. Durante su trabajo, desarrolló un programa que permitió a su organización reiniciar el servicio de microcréditos y recibir fondos de organizaciones internacionales, a objeto de ayudar a pequeños empresarios a emprender sus propios negocios.
“Después de conocer a Elizabeth, la supervisora de mi proyecto, acordamos enfocarnos en la parte comercial en IDIWA debido a mis conocimientos en finanzas. Resultó ser que IDIWA ofrecía servicios de Micro finanzas, pero no eran promovidos abiertamente, debido a que nadie sabía cómo manejarlos luego de que pasaban la etapa inicial. Como resultado, había quedado sin efecto por años. Aunque conocía los principios de la micro finanzas, comencé por investigar las reglas y regulaciones aplicables a este tipo de organizaciones en Uganda.”
Si bien una pasantía en el extranjero puede parecer algo difícil de conseguir, hoy en día, cada vez más empresas buscan pasantes que puedan aportar una visión diferente y que demuestren interés en aprender sobre los modelos de operación en un ambiente de trabajo intercultural.
También existen muchos servicios dedicados a posicionar jóvenes en diversas organizaciones y empresas alrededor de todo el mundo. En muchas ocasiones este servicio es pagado, sin embargo la inversión vale la pena si dentro del costo se incluye el alojamiento, ayuda con el proceso de selección y acreditación de la pasantía.
El fin de la etapa universitaria presenta así una serie de desafíos, pero también es época de grandes oportunidades. Una pasantía voluntaria en el extranjero, puede abrir muchas puertas a la hora de comenzar a buscar el trabajo ideal para el que nos preparamos durante años en el salón de clases. Y a su vez, es la manera ideal de sumergirse en una cultura diferente y adquirir una perspectiva que será bien apreciada en un mundo globalizado.
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